Por un desperdicio 0 en centros escolares

30/01/2019

Las ONGD SED, PROYDE y PROCLADE han presentado esta mañana en Madrid su Informe ‘La comida no se tira. Por un desperdicio 0 en centros escolares. Resultados 2014-18’. El Departamento de Estudios e Incidencia Social de las tres ONGD recopila el trabajo realizado en dichos años con el programa de medición de alimentos (restos orgánicos) en comedores escolares. Cerca de 5.000 alumnos y alumnas de 4º, 5º y 6º de Primaria de más de 150 colegios públicos, concertados y privados han participado en este programa de medición con el objetivo de concienciar a la población escolar sobre la importancia de cambiar nuestros hábitos de consumo como herramienta indispensable para acabar con el hambre en el mundo. Ausolan y Serunión son las empresas de restauración y catering que han apoyado este programa.

Conociendo qué, cuánto, cómo y por qué tiran comida, el alumnado puede actuar y generar cambios en sus hábitos de consumo, en los de sus familias y de la sociedad en general. Su metodología consta de tres etapas. En una primera fase, los alumnos y alumnas se convierten en sus propios ‘auditores’ y se encargan de contabilizar los comensales a diario, recoger, separar y pesar la basura. La segunda fase consiste en formación y sensibilización sobre el despilfarro de comida y su impacto. La tercera etapa consiste en volver a realizar la medición con el objetivo de reducir la cifra inicial.

Durante el acto de presentación Ana Fernández, del Departamento de Estudios e Incidencia Social de SED, PROYDE y PROCLADE, ha explicado el impacto del desperdicio de alimentos. Cada año se desechan 1.300 millones de toneladas de alimentos, un tercio de la producción global. Mientras tanto, cerca de 900 millones de personas pasan hambre en el mundo. Tan solo con un 15% de los alimentos que se despilfarran se acabaría con el hambre en el mundo.

Por su parte, Javier Salazar, director de la ONGD SED, y Ana Afonso, de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), han presentado las conclusiones del trabajo obtenido durante los cursos escolares 2014-2018. En este periodo se ha conseguido reducir los restos de alimentos en un 32% de media en los centros participantes. Además, el alumnado es consciente de las consecuencias del desperdicio de alimentos, ha aprendido sobre Consumo Responsable y traslada a su entorno su formación y sensibilización en la materia.

Miriam Lyle, del Departamento de Estudios e Incidencia Social de SED, PROYDE y PROCLADE, ha dirigido una mesa redonda de buenas prácticas con las partes protagonistas del informe: personal docente, alumnado y empresas de restauración. Profesorado del colegio Maristas de Valencia, dos alumnas del Colegio La Institución La Salle de Madrid y representantes de la empresa Serunion han analizado cómo ha sido la experiencia del programa de medición de alimentos. Todas las partes han reconocido su implicación y sensibilización y el importante papel que juegan los centros escolares en favorecer la reducción del desperdicio de alimentos y contribuir a frenar el hambre en el mundo.

La jornada ha concluido con un debate sobre la proyección a futuro de este programa dirigido por Ana Blas, del Departamento de Estudios e Incidencia Social de SED, PROYDE y PROCLADE, en el que ha quedado clara la apuesta de continuar trabajando por un desperdicio 0 en los centros escolares y por un consumo responsable que se preocupe de las personas.

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