c/ Xaudaró nº 25 | 28034-Madrid +34 91 334 48 87 sedcentral@sed-ongd.org

“El apoyo de SED es un gesto que llega”

El miércoles 27 de abril recibimos la visita de los Hermanos Bery Beda Germain, director del colegio de Bouaké en Costa de Marfil y Koffi Kouaio Pascal, superior de la comunidad de Boukrom en Ghana. Con ellos, pudimos conversar sobre el derecho a la Educación, la situación del país, de esperanza y futuro.

-¿Cuál es la situación actual de Costa de Marfil después de la guerra que sufrió el país entre 2002-2010?

Hno. Germain: Costa de Marfil vivió un periodo de crisis socio-política entre 2002 y 2010. A partir de este año, con las elecciones hubo mejoras notables. A partir de entonces, se puede hablar de una estabilidad política y de una situación de tranquilidad. No obstante, hay consecuencias de la guerra que perduran a día de hoy. La guerra provocó que muchos menores se quedaran huérfanos, que hubiera muchas familias separadas, lo que deriva en problemas en el desarrollo de los más pequeños, sobre todo en el plano psicológico.

-¿Cuál es el panorama del acceso a la educación?

Hno. Germain: El colegio de Bouaké, en Costa de Marfil, funciona muy bien. Actualmente atiende a 820 menores que van desde Infantil hasta primer curso de Secundaria. El ambiente que se respira en el colegio es el de un espíritu de familia y de fraternidad, se apoya al alumnado en todos los niveles. De hecho, gracias a las becas educativas con las que colabora la ONGD SED podemos llegar a ayudar en la escolarización de menores de familias con dificultades que, de otra manera, no podrían asistir al colegio. La presencia de las personas voluntarias allí y de las colonias que se realizan cada año contribuye a que haya ese clima agradable y de familia.

Respecto a los obstáculos diferenciados que pueden tener los niños y las niñas a la hora de acceder al colegio, cabe señalar que antes eran mucho más evidentes, pero cada vez suelen ser menos diferenciados, sobre todo en las grandes ciudades. En Costa de Marfil hay una ley según la cual si tienes hijos/as y no los escolarizas, se condena a los padres a dos meses de prisión. En el colegio de Bouaké hay, en proporción, más niñas que niños y cada vez más continúan con los estudios de secundaria.

Hno. Pascal: La situación anterior es frecuente en las grandes ciudades, pero en los poblados o aldeas la situación es bien diferente. Aún continúa la idea de que la mujer es la que se debe quedar en casa, encargada del cuidado del hogar y de la familia.

El Estado es el encargado de promover y favorecer la educación de las niñas y sensibilizar sobre la importancia que esto tiene. Se podría hacer a través de los medios de comunicación; sin embargo, en las aldeas el único medio es la radio y muchas veces las mujeres no la escuchan porque están ocupadas en desplazamientos para acarrear agua, leña, etc. También se podría desplazar personal para hacer la sensibilización directamente, sin embargo, esto también plantea algunas dificultades, ya que debido al rol de multitarea que se le asigna a la mujer, éstas no tienen a veces tiempo para acudir a estas sensibilizaciones.

Nosotros, desde nuestros colegios, sensibilizamos a nuestros alumnos y alumnas y recalcamos la importancia que tiene que las niñas puedan ir al colegio y que no abandonen el colegio. Además, les damos ejemplos de mujeres relevantes que tienen cargos en diferentes ámbitos, para motivarles y darles referentes positivos externos.

Algunos obstáculos a tener en cuenta para acceder al sistema educativo, sobre todo por parte de menores que vienen de comunidades rurales son las lenguas (hay una gran variedad de lenguas en toda África en general, y en Costa de Marfil y Ghana en particular) y los desplazamientos que muchos menores tienen que hacer para poder ir a la escuela.

Respecto al tema del absentismo escolar hay varios obstáculos. Por una parte, los menores que repiten curso tras curso y que acaban abandonando el colegio, por otra parte los problemas que pueda haber en la familia que hacen que no tengan un seguimiento adecuado- esto se debe a que hay muchas familias con uno de los dos progenitores encargados del cuidado de los hijos; principalmente por la separación derivada de la guerra, migración, etc.

En Ghana hay que señalar que un problema acuciante es la inflación de los precios. La moneda, el GHC, no es nada estable pudiendo tener grandes alteraciones en un mismo trimestre. Aun así, cabe destacar que el colegio de Boukrom es el más barato de toda la zona.

¿Cómo imagináis el país en unos años?

Hno. Germain: Esperamos la alegría de vivir, de ser libres, que la economía vaya bien y que toda la gente pueda comer. Además, esperamos seguir pudiendo ayudar a las personas.

La guerra sabemos cuando empieza pero no cuando acaba. Esperamos que los dirigentes no disputen, que no entren en conflicto. Esperamos que se reduzca el paro y que haya más producción local.

Hno. Pascal:En Ghana concretamente queremos que deje de haber tanta inestabilidad económica y que la moneda sea estable. Esto es muy importante, ya que esta preocupación económica hace que todo el mundo tenga una mentalidad muy capitalista e individualista. El problema es, principalmente, político.

Ya conocíais a SED a través de los proyectos de cooperación realizados conjuntamente, de las personas voluntarias que van cada año de CTM, pero ahora habéis conocido la realidad del trabajo de SED en España en materia de EpD. ¿Qué es lo que más os ha llamado la atención?, ¿cuáles han sido vuestras impresiones?

SED ha cultivado una tradición, una cultura. No se reduce solamente al alumnado y al profesorado sino que también abarca a las familias, a los antiguos alumnos y alumnas, etc. Supone una gran motivación conjunta. “Es un gesto que llega” (C’est un geste qui touche”)

Se trata de vivir conjuntamente, de compartir. Esto es algo que nos ha impactado mucho por lo que hemos podido ver en los colegios de España que hemos podido visitar. Hemos visto cómo se vive la solidaridad desde la alegría, desde la alegría que da el colaborar con un mundo más justo. Nos ha sorprendido mucho el compromiso de toda la comunidad educativa.

En los respectivos países en los que trabajamos, esto no suele ser la habitual. En Costa de Marfil tuve el caso de un hombre que ha escolarizado de forma anónima a una niña hasta que terminara la escuela primaria, ya que la familia no tenía medios. Ni su familia ni la niña saben quién es esta persona. Son gestos de esperanza.

Los colegios maristas de Costa de Marfil y de Ghana tienen que ir inculcando esta cultura. Educar en la solidaridad a las familias y al alumnado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *